24.5.10

criaturas acuáticas

Qué tendrá el mar, que a la primera ocasión manadas enteras de humanos migramos a la costa para darnos un chapuzoncillo y, si las circunstancias lo permiten, para disfrutar de los placeres que ofrecen los chiringuitos o, mejor aún, la casa de unas amigas cerca de Mazarrón...


Después de la animada fiesta nocturna y del desayuno en la playa, ¿hay quien se pueda resistir a un bañito en el Mediterráneo?


Pues sí: hay quien prefiere la tranquilidad de la piscina...


Besos y abrazos, ¡y buen verano a todos!