25.11.09

de Milán a Turín

Tuvimos suerte con la temperie. Nos llovió los primeros dos días en Milán y el principio de la tarde que visitamos Pisa (la semana posterior), pero luego se plantó un anticiclón sobre los cielos de Italia hasta el punto de que llegué a pasar el día en camiseta tanto en Nápoles como en Roma (¡a mediados de noviembre!). A pesar de todo, nos pateamos Milán, cuya catedral reconozco que me resultó menos impresionante de lo que esperaba, quizás debido al "efecto Tour Eiffel" de que habla el recién galardonado Rafael Sánchez Ferlosio en uno de sus ensayos.


En Turín salió el sol, y llegamos a toparnos con el rodaje de una película ambientada en la Italia fascista, ante la fachada en ladrillo ondulante de un edificio en el estilo barroco piamontés.


Una de las maravillas de Turín es el chocolate a la taza así como el "bicerin" (pronúnciese [bicherín], lo que significa "vasito"), que combina en una copa chocolate, nata y café.


Allí visitamos el Museo Egipcio, en el que me impactó la reconstrucción de una pequeña cámara funeraria con materiales arqueológicos traídos de Egipto por los italianos. En esta imagen se ve una estatua de la diosa Sejmet, con cabeza de leona, cuyo culto se (con)fundió con el de la diosa Bastet, de cabeza gatuna.


Por último, una vista de Turín con los Alpes de fondo desde la torre llamada Mole Antonelliana.