Blog en español con impresiones de mis viajes y estancias entre Madrid y Pingtung (Taiwán) y otros temas / Blogo en la hispana kun impresoj pri miaj vojaĝoj kaj restadoj inter Madrido kaj Pingtongo (Tajvano) kaj aliaj temoj
¿Sabéis en qué mar u océano se encuentra este paradisíaco archipiélago?
En ninguno. Son los restos de Palestina aún bajo control de los palestinos, aislados e inconexos como guetos o bantustanes; el responsable de esta situación es el "democrático" estado de Israel, que sigue apropiándose de tierras y construyendo más asentamientos, con el beneplácito o la vista gorda de nuestros gobernantes.
El autor de este "mapa" es Julien Bousac; aparece en el libro "L'Atlante - un mondo capovolto"; más información en www.ilmanifesto.it
Poco después de volver del Himalaya, mi cuñado Llorenç me ha enviado un par de poemas en mallorquín. Aquí podéis leerlos, seguidos de mi traducción, junto a varias fotos del mismo viaje (la versión en esperanto la reservo para la revista).
Himalaya
muntanyes en cadena vespres estrellats nits de lluna plena dies assolellats matins de serena desperten sentiments molt amegats
Himalaya
montañas en cadena tardes estrelladas noches de luna llena tórridas jornadas madrugada serena brotan emociones largamente enterradas
Ladakh
terra de grans muntanyes, gent esquinçada, glaceres d'aigua d'un mon vell
en el sól, cargols dormits, pols i arena
en l'aire, aire sense aire
Ladakh
tierra de grandes montañas, gente gastada, glaciares de agua de un mundo viejo
Aunque a veces su autor no pueda evitar pequeños excesos de estilo, os recomiendo esta obra sobre la que podéis leer un artículo de Javier Cercas (gracias, Antonio) y otro de Nuria Barrios (gracias, Nuria, si bien me dice un amigo que en tu reseña cuentas demasiado del libro):
En cierto sentido, su lectura me remite a la del que probablemente sea el mejor libro de poemas en catalán, y en castellano, de los últimos años (sí, Margarit también escribe poemarios bilingües, de altísima calidad).
Acabo de leer la apasionante novela autobiográfica "Cisnes salvajes", de Jung Chang, publicada originalmente en inglés como "Wild Swans" (en chino, "hóng"). Cuenta la historia de tres mujeres (la autora, su madre y su abuela) de 909 a 1978, desde el Imperio Chino hasta el seudocomunismo hipercapitalista actual, pasando por la República de China, la guerra contra Japón durante la Segunda Guerra Mundial, la guerra civil entre el Partido Comunista y el partido Nacionalista o Kuomintang, y el maoísmo, es decir, el régimen dictatorial y demencial impuesto a China por el cabronazo de Mao Tse-Tung (o Mao Zedong), muerto en 1976, un año después que el igualmente cabronazo de nuestro caudillo peninsular. Os recomiendo su lectura, especialmente si todavía queda algún despistado que, por ir de rojo, siga defendiendo ese periodo criminal, sangriento y despiadado de la historia de China.
A continuación he comenzado a leer la edición francesa de "Soldado rojo de las noticias", de Li Zhensheng, fotógrafo que documentó los abusos y excesos de la llamada Revolución Cultural maoísta en millares de fotos impactantes que después logró conservar y finalmente también publicar en forma de libro.
Por último, si os interesa en particular el "láogăi" (pronúnciese [laokay]), es decir, el gulag chino, los campos de "reforma o reeducación por medio del trabajo", leed otra novela autobiográfica, "La mitad del hombre es la mujer", de Zhang Xianliang (yo la leí hace ya unos años).
Sólo quería comunicar a los que habéis preguntado por la familia, amigos y conocidos de Chen tras el devastador paso por Taiwán del tifón Morakot que todos se encuentran bien. Gracias por preocuparos.
Si queréis leer más sobre tifones a su paso por Taiwán en este blog, pinchad en la etiqueta "tifón" bajo estas líneas.
Después de la de ayer, hoy he vuelto a ver (con mi amiga Silvia) otra película japonesa que también trata de padres e hijos, de abuelos y nietos, de la vida y los vivos y la muerte y los muertos... Tiene más cambios de tono y de ritmo que el otro filme, con episodios de humor un tanto tosco de vez en cuando y con escenas melodramáticas en exceso, pero en conjunto es una película valiente, que aborda con delicadeza y buen gusto los temas antes mencionados, tabúes en nuestra sociedad consumista, falsamente idólatra de la juventud.
Desde nuestra yanorrecuerdocuantésima luna de miel en Japón en 2005, las películas sobre este país me suelen gustar incluso más que antes, pues me permiten fijarme en infinidad de detalles que de otra modo me habrían pasado desapercibidos. Una vez más me entran ganas de releer de nuevo (me gustaría hacerlo todos los años) esa obrita maestra de Tanizaki sobre la estética japonesa, su breve ensayo "El elogio de la sombra", editado por Siruela.
A principios de año recomendaba la lectura de un cómic que me regaló mi amigo Kaplan, El almanaque de mi padre. Pues bien, ayer Chen y yo fuimos a ver una película que trata los mismos temas y que también os recomiendo (así como el restaurante In Situ, en Valverde 40, más cerca de Tribunal que de Gran Vía, al que fuimos después de la peli para completar el plan cine+cena).
PD: Lo de los títulos en España cada vez es más absurdo. Resulta que el título japonés "Aruitemo, aruitemo" (supongo que significa algo así como "Caminando, caminando" o "Caminamos, caminamos", con cierto matiz de "aunque", y que procede a su vez del estribillo de una canción) lo traducen al inglés con subtitulillo en castellano. Había que ver a la gente en la cola del cine pidiendo entradas "para la película japonesa esa, Estil Guanquin".
El colmo, como bien resume Kaplan en una entrada de su blog, lo encontramos en la novela y película "Disgrace" (es decir, "deshonra, vergüenza", aquí traducidas por desgracia como "desgracia"), así como la trilogía de novelas de Stieg Larsson (claro que la palma se la lleva la "traducción" al inglés del primer título de la serie).
Acabo de leerme el siguiente libro ("Cómo expulsó Israel a los palestinos - 1947-1949"), traducido del francés al esperanto, y que recoge y resume las conclusiones de los llamados "nuevos historiadores" israelíes que, recurriendo a archivos y documentos del propio estado de Israel y de algunos de sus dirigentes como David Ben Gurion, demuestran cómo se expulsó de sus tierras y hogares a unos 800.000 palestinos en ese periodo, en el marco de un programa previo a (e independendiente de) las acciones militares. Se trata de la "hégira palestina" o "éxodo palestino", también conocido por el nombre árabe de la Nakba (el "desastre" o la "catástrofe").
Creo que aún no se ha traducido al español. Si os interesa la edición en francés, pinchad aquí.
El autor, Dominique Vidal, es un historiador y periodista francés (de familia sefardí).
Más información sobre la ocupación israelí de Palestina en rebelión.org
En un comentario a la entrada ¿Nuclear? No, gracias, mi amiga Carmen recomendaba asistir al llamado Foro Nuclear, porque, según ella, "te dan DATOS de primera mano y escuchas a expertos que trabajan en ello". Pues bien, la página web de este "foro" de la industria del ramo no es sino un sitio forofo de la energía nuclear, con mareante e interesada abundancia de datos que no dejan ver el bosque, y sin dar respuesta a las dudas fundamentales sobre ese tipo de energía. Compárese con:
Querría contaros lo mucho que nos ha gustado Cádiz (la Gades romana y Gadir fenicia, del fenicio gaddir, muralla, por la roca sobre la que se levantó la ciudad y que, según Plinio, eran restos de la Atlántida). Hacía tiempo que, al visitar por primera vez un lugar, no tenía la sensación de que podría vivir allí muy a gusto, como en este caso. Pero estoy vago y viejo, así que sólo mostraré algunas fotos con una breve explicación. Aquí están Chen y Riitta, una amiga finlandesa con la que coincidimos en Cádiz:
Aquí parece que se me ve escuchando a algún comensal (¿Chen? ¿Eva? ¿Samuel?) acompañado por un plato de papas aliñás y otro de ortiguillas (pedimos también morena, pero tan escurridizo bicho o, más bien, bicha de los mares no sale en la foto). Ojo con el tamaño de los chupitos de tinto de verano.
La siguiente foto muestra un detalle de la piedra ostionera con la que se han construido muchos edificios de Cádiz tanto antiguos como modernos, y que recibe su nombre de los ostiones, moluscos semejantes a la ostra (que no a la hostia), pero de mayor tamaño y más bastos. Tocar esa piedra es palpar el tiempo.
He aquí la parte del teatro romano que se ha logrado excavar. El resto sigue enterrado bajo el barrio del Pópulo, y así seguirá. En el casco antiguo de Cádiz, confinado desde hace milenios en una península, pueden visitarse in situ yacimientos romanos, griegos y fenicios, como en la Casa del Obispo, o la fábrica romana de salazones.
Por último, vista desde las gradas del teatro de algunos edificios de viviendas. Imaginad que, al asomarse a la ventana después de levantarse, lo primero que uno viera fuese el teatro romano y, más allá, el Océano Atlántico.
[Cito a continuación el penúltimo párrafo de "Teatro de la pasión", texto introductorio de a. Liddell Zoo (¿seudónimo?) a su obra de teatro "Leda", de 1993:]
Por último, no me gustaría olvidar hablar de lo bello. Creo en la correspondencia directa entre el arte y la belleza. Y reconozco la belleza por su insoportabilidad. Rilke asegura que la belleza es el principio de lo terrible que aún somos capaces de soportar. Yo, sin embargo, afirmo que la belleza es lo terrible y lo insoportable, y provoca la máxima turbación de los sentidos hasta obligarnos a huir. Ante todo se trata de un sobrecogimiento emocional. El artista debe buscar constantemente la belleza para torturarnos íntimamente. "Todo parece un exorcismo destinado a hacer afluir nuestros demonios", escribe Artaud. Y entiendo la crueldad como pureza. El arte debe atacar al contemplador a base de pureza. En efecto, la obra de arte ha de transformar al individuo. Actúa sobre sus órganos vitales, bien destruyéndolos, bien generando otros órganos, bien metamorfoseándolos. De cualquier modo, la transformación obliga a una reestructuración total del sistema que modificará la visión del mundo del sujeto. Esa transformación se produce a través de los sentidos, pues despojados del intelecto frente a la belleza, el estremecimiento que tiene lugar es de carácter sensorial y hasta sensual. Sabemos que algo ha cambiado. Tras el éxtasis incomprensible tomamos conciencia interna del ataque y seguimos andando con el rostro desfigurado por la herida. Un rostro distinto. Da igual por qué.
Miles de años atrás, uno de los últimos gobiernos estadounidenses decidió señalizar un depósito subterráneo de residuos radioactivos por medio de imágenes de cráneos, como advertencia a hombres del futuro hablantes de otra lengua. Éstos, después de darle vueltas durante cierto tiempo, entendieron los símbolos como signo de una o más tumbas. Tras la roca y el metal pertinaces, acompañando a los huesos, aguardaría un antiguo tesoro...
Siempre me molestó la falta de la coma en el eslogan que da título a esta entrada y que aparecía en las diversas versiones lingüísticas de la pegatina o chapa que usaban/usábamos los contrarios a la energía nuclear.
Viene esto a cuento de la entrada Reflexión nuclear de hace unos días, en las que reproducía las palabras de mi amigo Antonio (de las que no soy coautor), limitándome a la yuxtaposición precinematográfica de dos fotografías aparentemente inconexas, operación de cuyo efecto estoy más que satisfecho. Pues bien, como parece que los partidarios acérrimos de la energía nuclear (el lobby o partido nuclear europeo con sus infatigables seguidores) vuelven al ataque, tildando a los antinucleares de hippies o pacifistas trasnochados (para lo cual no dudan en fundir o fusionar churras con merinas), y dado que estoy cansado de discutir con gente talludita como yo, aprovecho para recomendaros que leáis este artículo de Ecologistas en Acción.
La mañana que la atropelló un descapotable mientras cruzaba la calle Santa Engracia, Miryam se había persignado al salir del portal, como una mañana más, como todas las mañanas.
Como hace tiempo que no me dejo ver por el blog, aquí aparezco con Rocío y Nico, dos de mis nuevos compañeros de trabajo, que me han dado permiso para publicar la foto en este blog. Llevamos la camiseta diseñada por Rocío para celebrar haber aprobado la oposición, con mi dibujo Reproducción del fondo antiguo (un manuscrito o incunable de Don Pijote se pasa por la piedra a La Celestina [La Biblia en el original del dibujo en mi cuaderno de apuntes]).
Las demás fotos son también de vida social, en este caso de Chen y yo en diferentes lugares y ocasiones. La primera, en las fiestas de Vicálvaro:
La segunda, en casa de Rocío y Fran, amigos y vecinos:
Y la tercera, en la taberna El Piyayo, en la calle Granada de Málaga, el pasado fin de semana:
Esta foto es para llevársela a Andrés, de la taberna Tran, aquí en Madrid.
El domingo 14 de junio El País informaba de que España acababa de probar un misil de 350 kilómetros de alcance. Al final del artículo, se citaban las palabras de un general del Ejército del Aire, que decía textualmente: "No sería lógico usarlos para destruir un tanque, pero sí una planta nuclear. Es nuestra arma estratégica".
Es fácil imaginar que otros muchos militares, españoles o extranjeros, piensan lo mismo. Ahora que estamos en pleno debate sobre si la central nuclear de Garoña debe seguir o no funcionando, que cada uno saque sus propias conclusiones.