




Blog en español con impresiones de mis viajes y estancias entre Madrid y Pingtung (Taiwán) y otros temas / Blogo en la hispana kun impresoj pri miaj vojaĝoj kaj restadoj inter Madrido kaj Pingtongo (Tajvano) kaj aliaj temoj









Aquí veis a Chen en el traghetto, especie de góndola grande que, por medio euro, permite cruzar el Gran Canal en determinados puntos alejados de los 4 grandes puentes, como si se tratara de una pasarela o un paso subterráneo (las góndolas propiamente dichas son el equivalente, por ejemplo, de un paseo en coche de caballos por el centro de Sevilla, obviamente con un precio muy superior, de varias decenas de euros).
Los italianos han conseguido difundir su comida por todo el mundo, sobre todo la pasta y la pizza, que, sin embargo, en Italia suelen ser respectivamente primer plato y tentempié. Una de las noches cenamos pizzas en la osteria y trattoria Al Nono Risorto, al lado de nuestro hotel (Il Nido di Giulietta e Romeo, en Campo San Cassian). Claro que también hemos probado segundos platos de carne o pescado, así como los cicchetti o tapitas y los antipasti o entrantes como las sarde in saor (sardinas en escabeche) y el baccalà mantecato, acompañados de vino tinto, blanco o el prosecco (blanco espumoso) típico de Venecia. En esta foto brinda conmigo el muy amable y divertido jefe de la taberna Vinus Venezia, justo enfrente de la igualmente recomendable osteria Al Pantalon, junto al Campo San Rocco.
Pongo esas fotos para daros sólo momentánea y superficialmente la razón a los que erróneamente pensáis y afirmáis que Chen y yo estamos todo el tiempo viajando y zampando. No es cierto; lo que ocurre es que éstas son las imágenes más personales, diferentes de las fotos de canales, puentecitos y góndolas que podéis encontrar en otros blogs, libros y guías. Reconozco que no hemos visitado ningún museo, y que la basílica de San Marcos la hemos visto sólo desde fuera; yo pensaba visitar el Museo de Arte Erótico, pero parece que ha cerrado para siempre ("finito", me dijo el camarero al que pregunté). Fuimos a la isla de San Giorgio Maggiore y vimos varios cuadros, entre ellos uno de Tintoretto, La última cena (vaya, otra vez topamos con el dichoso tema de la comida). Al menos una tarde, mientras buscaba obras de Zoran Music para mi amiga Silvia, recorrí los tres locales de la galería Contini, en el primero de los cuales estuve casi una hora hablando en italiano (bueno, más bien en latín vulgar) con una italiana muy simpática, enamorada del escultor Igor Mitoraj, y que luego resultó ser rusa (casada con un veneciano, por cierto). En fin, que si lo que queréis es arte, lo único que puedo ofreceros es la captura de una pintada alusiva a la base de los EEUU en Vicenza:
Para terminar, un brindis desde la osteria Anice Stellato, en Cannaregio. Chen toma tinto, y yo, spritz, aperitivo veneciano introducido por los austriacos en el siglo XIX y que consiste en prosecco, soda y bitter (en este caso, Aperol).
A los valientes Andrés nos preparó un mojote (es decir, un mojito talla XXXXXXL) espectacular:
El día 29 preparé un potaje de garbanzos con espinacas (gracias a Joxemari por la receta) vegetariano al 100% por exigencias del guión:
No sé si el hecho de que se cociera durante unas 3 horas en la cazuela de barro le confirió propiedades mágicas o alucinógenas, vistas las caras de Laura (a la izquierda) y Kathryn (a la derecha):
El 31 (es decir, ayer) quedamos primero con Franco, Marga y su pandilla de amigos en una agradable taberna (La Daniela, en General Pardiñas 21) para tomar "el último aperitivo del año". Luego nos fuimos al cine a la sesión de las 4 para ver "Deseo, peligro", la última película de Ang Lee, ese Kubrick taiwanés nacido en Pingtung, el pueblo de Chen. Dura algo menos de 3 horas, y puede parecer larga y lenta si se la compara con los grandes éxitos del cine americanoide que arrasa en las taquillas; esto se debe a que el director dedica a cada situación o escena el tiempo que le parece estrictamente necesario, tal y como haría un gran novelista. Os la recomiendo, siempre y cuando no vayáis a verla con demasiadas expectativas. Para entender mejor el contexto histórico (el Shanghai ocupado por los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial) podéis empezar leyendo este artículo de la Wikipedia:
En cuanto al título, tanto el original en chino "Sè, jiè" como el inglés "Lust, caution" significan más bien "Lujuria, cautela". Una vez más los distribuidores han preferido descafeinar el título, aunque no habrían faltado traducciones ocurrentes como "Ojo con el antojo" o similares...
Después del cine, a eso de las 7 y media, pasamos por la Puerta del Sol, donde ya se iba reuniendo gente para las campanadas y las doce uvas...