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27.10.10

Taiwán en octubre 2

No se puede perder de vista el cocido chino ni un segundo, ni siquiera para que mires a la cámara para una foto con tu pareja.


31.5.07

vistas desde nuestra "suite"

En primer plano, la barandilla; tras ella, a la izquierda, la costa rocosa con la gran roca llamada Cabeza de Nixon.


Enfrente, varios chamizos y un viejo búnquer.


A la derecha y a lo lejos (bueno, cinco minutos a pie), la playita.


Vista desde dentro: leyendo el Taipei Times.


Sobran las explicaciones.

motos... y camino de Kenting

Ver a una madre con sus dos o incluso tres hijos a lomos de una moto es algo muy habitual en Formosa.


Esta toma es desde el coche, camino de la localidad playera de Kenting, en el sur de la isla. El chaval se tapaba la cara o se cachondeaba conmigo.


En esta pensioncita u hotelito (en el segundo piso) nos quedamos un par de noches.


El colmo de lo pijo en Kenting son las pensiones en supuesto estilo griego, en concreto del mar Egeo: blancas y con adornos en pintura azul. El colmo de lo raro supongo que lo eran mis pintas de guiri despistado (ah, no se ven mis chanclas nuevas).


Chen se moja los pies la primera tarde; yo lo hice tres veces, y con la cabeza bajo el agua, para aprovechar el viaje y dar envidia a los sufridos amigos de Madrid.

28.12.05

trece fotos [sin fotos]

A los que habéis tenido la paciencia de leer mis mensajes quería enviaros imágenes del templo ese que menciono cada dos por tres. Ya puestos, añado otras fotos del pasado fin de semana en Kenting, en el sur de la isla, donde por fin conseguí pegarme un par de baños (uno de ellos nada más llegar). En total son trece:

62 vista frontal del templo (y de mi bici)
65 vista lateral
66 desde el interior
72 pintura de un guerrero en una puerta de madera
77 otra desde el interior
82 baño en Kenting, al atardecer
94 Chen, en el campo
98 yo también
99 aberración arquitectónica para turistas
100 no podía faltar una con comida
101 dos colgados en el puente colgante
109 playa con central nuclear al fondo
111 procesión

Lo de la procesión tiene que ver con el Año Nuevo Chino, el domingo 29 (el sábado es la víspera, equivalente a nuestra Nochevieja). Estamos en pleno ambiente de celebraciones, y también empezando a pensar en las maletas, porque el próximo miércoles volvemos a Madrid.

El lunes, en Kaohsiung, fuimos al único restaurante español genuino de Taiwán, el mesón "Hola" (no es como el restaurante "Amor y pan" de nuestro amigo Jimmy, que toma la cocina española como fuente de inspiración). Nos olvidamos de llevar la cámara, así que no pudimos hacernos una foto con el patrón*, paisano ni más ni menos que de... Aranda de Duero. Ancha es Castilla.

[* Ángel y su esposa taiwanesa Elena]

4.8.05

Kenting y Matsa

Acabamos de regresar de una excursión de dos días en Kenting, al sur de la isla. Es zona playera, surfera y dominguera, y desde ella se divisan tanto el estrecho de Taiwán (que nos separa de la China pseudocomunista, es decir, capitalista y ultranacionalista; esto es por si alguien aún no se ha enterado de la muerte de Marx, Mao y Deng) como el océano Pacífico.

Me he bañado con mis sobrinos en la playa de Paishawan ("playa de arena blanca"), mi primer chapuzón en aguas de estas tierras. Ayer visitamos la reserva natural o parque nacional de Kenting. Entre otros bichos, vimos un ciempiés grandote negro con patas amarillas; avispas venenosas; ardillas; una araña gigante (como la palma de la mano) pendiente de su red igualmente enorme; algún pájaro; búfalos asiáticos; lagartos; muchas y muy variadas mariposas; libélulas y caballitos del diablo... Del reino vegetal, helechos, taro y muchas otras plantas cuyo nombre no conozco ni recuerdo. A diferencia del resto de la isla, donde el clima es subtropical, en Kenting es tropical, con abundancia de palmeras y exhuberante vegetación. Sólo nos faltó toparnos con una serpiente venenosa, de cuya presencia advertía la señalización del parque.

Por la tarde cruzamos una zona arrasada por un tifón reciente. La carretera, que serpentea aferrada a las montañas del interior, aparecía interrumpida, retorcida, rota por corrimientos de tierra y desprendimientos, como si hubiera sufrido un terremoto. Ese tifón causó bastantes estragos al menos en el sur del país, con algún puente destruido, o con zonas de bosque tropical abrasadas por una ola de aire caliente.

Más tarde fuimos a ver unas fuentes naturales de gas con llama incluida. A los que seáis de Islandia, Santorini, Tenerife u otro paraje volcánico, no os sorprenderá que te ofrezcan hacer palomitas de maíz al aire libre, sin necesidad de mecheros, cerillas o de tener que pagar la factura de Gas Natural.

Esta noche, cuando ya nos encontrábamos de vuelta en el hotel, empezó la tormenta. Se trata de los primeros coletazos del tifón Matsa, procedente del sureste. A las nueve de la mañana de hoy el centro de la espiral del tifón se hallaba a 350 km al sureste de Taiwán; mañana a la misma hora, estará a unos 120 km de la costa nororiental (p. ej. la ciudad de Hualien). Por alguna razón, Kenting y Pingtung son las zonas donde más lluvia ha caído. Anoche, como decía, horas de chaparrón con rayos, relámpagos y truenos literalmente acojonantes. Pero, claro, eso no es un tifón, sino tan sólo las consecuencias en la periferia de su radio de acción.

Ahora, en Pingtung, hace un día otoñal o primaveral (desde una perspectiva española): cielo cubierto, y algunas gotas de vez en cuando. Pero, apunta mi hermana, con mucho calor...

16.8.04

partes de guerra

Lo del concepto tradicional chino de familia, por lo que estoy leyendo, es bastante complicado y diferente de lo nuestro. No se concibe al individuo al margen o independientemente de la familia. Ésta funciona como un equipo, y el éxito o el fracaso de uno de los integrantes se vive como el de todos y cada uno de ellos. Cada decisión importante, relacionada con el trabajo o el emparejamiento de un miembro de la familia, precisa de la aprobación familiar, es decir, de los padres. Así lo cuenta Lin Yutang en 'La importancia de vivir', de 1937, libro que recomiendo, y cuanto veo y oigo me lo confirma.

Este fin de semana lo hemos pasado en Hengchun y en Kenting, localidad playera al sur de la isla de Formosa, es decir, de Taiwán. Yo ya había visitado Kenting en invierno, pero no tiene nada que ver. Ahora está hasta arriba de gente, tanto de día como de noche, sobre todo taiwaneses, pero también algunos narizotas (así nos llaman) como yo. Viene bien verlos para recordar que lo único que tienen de especial, como uno mismo, es que somos de fuera, o sea, nada.

Por primera vez he visto una playa llena de taiwaneses bañándose y tomando el sol, con la arena repleta de sombrillas, como en Santa Pola. Si por lo menos copiaran de nosotros lo bueno, en vez de la cultura playera, el cristianismo, Beckham y Whitney Houston...

Y, por la noche, la gente se hacina en locales con música a todo trapo donde se consumen bebidas alcohólicas. Como en Playa del Inglés o Los Cristianos, o Magaluf, sin ir más lejos. Nosotros fuimos a un local con espectáculo de danza erótica flojita, con barra de bombero pero poco estriptís.

Por medio de internet recibo vagos ecos de las olimpiadas y de las bombitas etarras en el litoral cantábrico. Qué raro que nada digan de los problemas de la selección taiwanesa en Atenas, o de las tensas relaciones con la presunta China comunista, o de la importancia de la continuidad de la presencia de la flota yanqui en el Pacífico. Aquí apenas se escribe de otra cosa...