17.8.07

Taiwán en Madrid

Si queréis ver un tifón en acción justo encima de Taiwán, no tenéis más que hacer clic con el ratón en el enlace llamado meteofilm Taiwán a la derecha de esta columna [un día después de escribir esas líneas, el sábado 18, el tifón Sepat ya se dirige hacia China]. (Observad también que he añadido una nueva columna con etiquetas temáticas). Ayer a mediodía, en el breve espacio No comment (Sin comentarios) que precede al pronóstico meteorológico y a las noticias en Euronews, emitieron imágenes de Pingtung inundada, aunque se trataba más bien de terrenos llanos en el condado o distrito de igual nombre que de la propia ciudad. La verdad es que algunas imágenes, de cutres que eran, resultaban deprimentes como tarjeta de presentación para gentes que nunca hayan estado allí. Pero así es la tele y así es la vida, amigos.

El mismo día, es decir ayer, Chen y yo recibimos invitaciones para ir a ver a un grupo de danza taiwanés en el Cuartel del Conde Duque. Se trata, en efecto, de la compañía Legend Lin Dance Theater, de Taiwán (y no de China como indican algunas páginas web españolas relativas al ocio y el espectáculo). Presentan del 16 al 19 de agosto su obra Miroirs de Vie (Espejos de vida), con duración de 1 hora y 40 minutos sin intermedio. Empezaba a las diez de la noche, y ninguno de los dos sabíamos lo que nos íbamos a encontrar salvo lo leído en el cuadernillo que repartían a la entrada. He de decir que, excepto por la incomodidad de los asientos (a pesar de que estábamos muy bien situados), más propios de la estación de Chamartín o de una parada de autobús interurbano, y pese a que tuvimos algo de frío debido a este inusualmente fresco agosto madrileño, pues bien, disfrutamos mucho del espectáculo.

Si tenéis ocasión de verlo en las dos noches que quedan, adelante (claro que a nosotros nos salió gratis y no tuvimos que pagar entre 20 y 30 euretes por barba). Ahora bien, no esperéis encontrar lo que normalmente se entiende por danza, ni mucho menos una demostración de destreza pernil como la de algunos bailaores flamencos o los irlandeses de Riverdance (esa pesadilla); Espejos de vida comparte con la danza la utilización del cuerpo humano semidesnudo como materia para el arte, para la expresión plástica. Los movimientos de las personas que ocupan el escenario, sin embargo, son lentos, extremadamente lentos, como a cámara lenta, durante casi la totalidad de la representación. No hay, pues, apenas interrupciones. Imperceptiblemente van cambiando las constelaciones formadas por esas figuras humanas y, por tanto, también las situaciones que representan. De pronto nos damos cuenta de que tal cuerpo se ha desplazado o ha cambiado de postura, sin que hayamos sido conscientes de un movimiento que, sin prisa alguna, se desarrollaba delante del público espectador. Sólo en el último tercio asistimos a algo semejante a lo que aquí se entiende por danza, ejecutada por hombres (¿bailarines?) fornidos, musculosos, que parecen encarnar un Taiwán aborigen frente a la femenina y sensual Formosa de cultura china.

Tampoco creo que se trate exactamente de teatro. Para empezar, no hay verdaderos personajes, ni acción (entendida como actuación, en lugar de narración, de una historia), ni diálogos. El propio espacio del escenario, negro y sombrío, me hacía pensar en un templo. Más bien se trata de una escenificación de diversos ritos taoístas (no del taoísmo como filosofía sino como religión tradicional, con su panteón equivalente a nuestro santoral, su folklore y procesiones). Podríamos compararlo, más que con las procesiones de Semana Santa en muchos lugares de España, con el hecho de que un artista cante, sobre el escenario, una saeta: la versión artística de algo más profundo, una expresión o manifestación de espiritualidad.

Me pregunto si todos los espectadores llegaron a impresiones y conclusiones semejantes. Sillas aparte, emocionalmente hablando no me sentí incómodo en ningún momento. Reconozco que algunos episodios me recordaban ceremonias concretas a las que había asistido en Taiwán, como el festival de los fantasmas en que se echan al cauce de los ríos pequeñas barquitas con una vela encendida en cada una de ellas; o los rituales funerarios en que se quema dinero falso como ofrenda para los dioses o para los que ya se encuentran en el mundo de ultratumba. Tal vez por ello pensé en un determinado momento que no bastaba con ver la obra, sino que también, y al mismo tiempo, había que leerla.

5.8.07

cuerpos

Algunos de los lectores habituales de este blog (o de los correspondientes correos electrónicos colectivos) no consideraban necesaria la inclusión o publicación de las fotografías sobre mi estado tras el accidente doméstico en el que me rompí la nariz. Otros, por el contrario, estaban deseando ver las fotos sin disimular la curiosidad o incluso el morbo. Mis razones para colgarlas en el blog fueron las siguientes: por una parte, si únicamente se lee la frase "me he roto la nariz", uno es incapaz de imaginar y, por tanto, mucho menos de sentir lo que eso significa, y ha de contentarse con una vaga idea, con un eco de lo que realmente ha ocurrido; por otra parte, como me escribió un amigo, si te ocurre algo semejante en una localidad pequeña, todo el mundo se entera en seguida, puedes recibir visitas en el hospital o en casa... pero en una gran ciudad, en este mundo semiglobalizado, casi la única forma de que los conocidos pasen a verte es que los invites a tu parcela en el universo virtual, en el ciberespacio (si Mahoma no va a la montaña, la montaña irá a Mahoma).

Todo esto viene a cuento del tabú sobre el cuerpo que impera en nuestra cultura capitalista, consumista y derrochadora, el tabú, culto y mito del cuerpo. Como bien explicaban recientemente en un programa televisivo sobre las operaciones de cirugía plástica con motivos estéticos, sobre todo las de pecho (implantes de silicona etc), los medios de comunicación parecen estar obsesionados con la idea del cuerpo, que nos exponen las 24 horas del día de un modo sin duda pornográfico. Ahora bien, se trata de cuerpos irreales, "perfectos" (como el de la modelo Katja Shchekina, a la izquierda de estas líneas), que no envejecen ni enferman, no engordan ni sufren accidentes, no cambian, cuerpos irreales en definitiva. Cuerpos así dan forma a una fantasía sexual colectiva, razón por la cual considero pornográfica esta mitificación del cuerpo, ya que lo convierte en un objeto de deseo imposible e inalcanzable, tanto por quienes estaríamos encantados de beneficiarnos a una supermodelo semejante como por quienes sueñan con tener la misma figura. El resultado no puede ser otro que el de la frustración, el descontento con el cuerpo propio; el despilfarro en engañosos productos y tratamientos que prometen la belleza y juventud eternas (como si se tratase del mismo concepto); la vergüenza, el pudor o el rechazo a contemplar o incluso a convivir con cuerpos ajenos que no respondan a esos cánones consumistas.

4.8.07

lectura palestina

Qué mejor título que Cactus para una lectura en Madrid en julio y agosto... Se trata de una novela escrita en 1976 por la escritora palestina Sahar Khalifeh, y publicada en España por Txalaparta en 1994 (si buscáis en internet la página web de la editorial encontraréis más datos; en cualquier caso, el ISBN es 84-8136-917-9). La tradujo mi amigo Javier Barreda y me la regaló por aquellas fechas. Durante años apenas toqué el libro, supongo que por la pereza que me inspiraba la lectura de novelas, de ficción en prosa, salvo para colocarlo durante un tiempo en el estante de libros con un pie fuera de casa (al que volverá ahora, una vez leído, para que quien quiera pueda retomar el testigo). Hace poco volví a fijarme en él y decidí rescatarlo y llevármelo, junto con otros tres libros, en el viaje a Finlandia, donde empecé a leerlo, 13 años después de su publicación y 31 después de su escritura. No se trata de una gran novela, de una obra maestra de la narrativa contemporánea bla-bla-bla, sino de un testimonio ficcionalizado de la vida, la mala vida, en la Palestina bajo ocupación israelí; de la guerra desigual que allí se libra, y del abandono de los palestinos por parte de nuestros gobiernos democráticos y civilizados; de las razones y los motivos de la violencia que ahora sacude esa región del planeta; etcétera. Habla de seres humanos sometidos, degradados, humillados, ninguneados por el cinismo insolente del estado de Israel, con el apoyo hipócrita e incondicional de los Estados Unidos de Norteamérica y sus vasallos europeos. Personas que, a pesar de todo, se rebelan o resisten, o intentan mirar para otro lado, o se resignan, es decir, que viven, cada uno a su manera, con sus condicionantes y convicciones. Ahora, tres décadas más tarde, tras los años de intifada, de opresión continua, de planes de paz y hojas de ruta, de falsas promesas y expectativas, las cosas siguen igual, si no peor. Me quedo con una frase de la página 74: toda esperanza absoluta es engañosa.

30.7.07

fin del misterio

Acabamos de volver de Finlandia, tierra de bosques y lagos, de buenos amigos, de tardes de sauna y noches sin sombra, de setas o bayas y arenques, del silencio apacible...

... pero también de Helsinki, capital donde uno puede encontrar una estatua del zar Alejandro II, rematada por una gaviota que pone las cosas en su sitio.

17.7.07

el futuro del mundo, o el mundo del futuro


Los precios de ciertos alimentos básicos van a subir entre un 20% y un 40% en los países en desarrollo como consecuencia del aumento de la demanda para la fabricación de biocarburantes. La ONU ya anunciado que no podrá seguir con los programas de ayuda con alimentos en el Tercer Mundo a menos que aumenten los fondos, dado el encarecimiento de los productos alimentarios.

El futuro es la gente del Primer Mundo conduciendo coches "ecológicos" (con bioetanol o lo que sea) y, en contrapartida, más pobreza y hambre en el resto del mundo, que seguirá sin levantar cabeza y con menos perspectivas de poder hacerlo algún día.

The game is not over... Las reglas han cambiado y de nuevo se joderán los de siempre, un poco más.


[autor del cuadro: Chad Savage]

14.7.07

tacos en esperanto

Hay preguntas ineludibles, como ¿A quién le interesa la edad del Universo? o ¿Se cree Rajoy que todo el mundo es idiota? Otra pregunta del mismo género, pero para la que sí tenemos respuesta, es la de ¿Existen tacos en esperanto?
Pues sí, los hay. Por poner un ejemplo, la palabra kaco (polla), que se pronuncia [kátso], igual que la italiana cazzo de mismo significado o que la finlandesa katso, que quiere decir "mira".
Todo esto viene a cuento de un artículo sobre el tema publicado en el diario The Independent de hoy, y que podéis leer en inglés pinchando en el siguiente enlace:

Os dejo con una foto de Awa, la hermosa y dulce teclista de Lordi que, por cierto, habla esperanto. Espero que su tierna mirada de amor os haga olvidar las fotos de mi cara magullada y dolorida... Ah, y un consejo para el verano: Ne ŝovu vian kacon en fremdan erinacon!

13.7.07

fotos para morbosos [retiradas]

Algunos de vosotros, queridos amigos, habéis pedido ver fotos de mi nariz y mi jeta tras el accidente doméstico de la semana pasada. Para satisfacer vuestro morbo y para dejar constancia de la rapidez de la recuperación, cuelgo a continuación cinco fotos (no aptas para hipocondriacos). Empezamos por la más fuerte, del sábado 7 de julio (San Fermín), es decir, del día posterior al gran golpe, con la nariz vendada e hinchada, debido entre otras cosas al vendaje interior para mantener derecho el tabique nasal.

[Hoy, 26 de agosto, un mes y 20 días después del percance, he decidido retirar las tres primeras fotografías, cuya visión me parece innecesaria a estas alturas...]

Con esas pintas fui a la peluquería el mismo sábado... Esta otra debe de ser del lunes 9, ya sin vendas. En la nariz se aprecian los puntos de sutura que cierran el corte producido por el golpe. A estas alturas ya hacía vida normal, sin dolores ni molestias apreciables.

[otra menos]

Ésta, del miércoles 11, supongo:

[y la tercera también]

Si se me ve serio es porque estoy solo, concentrado con la función autorretrato de la cámara. La que sigue es de esta misma tarde, ya sin los puntos de sutura.

Por último, una de hace algunos años, cuando era jovencito, tierno e inocente. La ventaja de estar sentado es que, en caso de caerme, me haría bastante menos daño...

9.7.07

faraón por un día

Acabo de volver del hospital, adonde fui con Chen esta mañana para que una joven y competente doctora me analizara o revisara el pingarrón, hasta entonces oculto bajo el vendaje. Al parecer todo va bien, sólo hace falta esperar las seis semanas que tardarán en soldar plenamente los huesos rotos de la nariz, aparte de pasar por el ambulatorio dentro de una semana para que me quiten los puntos (y eso que no tengo carné de conducir). Chen y yo nos hemos quedado flipados porque, tras retirar los tapones de algodón de las narinas que yo había ido reponiendo varias veces al día desde el viernes, la doctora me sacado de las fosas nasales unas tiras larguísimas de gasa, como si me estuviera desembalsamando.

Sólo faltó que contuviesen conjuros u oráculos escritos en jeroglíficos egipcios, y que la sala del hospital estuviera provista de canopos o canopes, los vasos que en el Antiguo Egipto contenían las vísceras de los cadáveres momificados, y cuyas tapas solían representar una cabeza de chacal, de halcón, hipopótamo o cocodrilo. La función de las gasas era fijar el tabique nasal desde dentro, como una escayola interna, para que soldara mejor. Pero confieso que no me habría importado ser faraón (es decir, dios e inmortal), por ejemplo el desconocido Tuntematón II, de la antepenúltima dinastía.

mi nuevo libro de poemas

Acaba de publicarse mi nuevo libro de poemas, titulado Eklipsas:

El título, en esperanto, significa "Eclipsa", como en la frase "tiene tanto encanto, que eclipsa a cuantos estén con ella"; aquí (en el título y en un poema con el mismo nombre que podéis encontrar en este blog) yo lo utilizo sin complemento, como verbo impersonal del tipo "amanece, llueve, hiela, graniza", con el sentido de "hay o se produce (un) eclipse".

El libro
, de unas 120 páginas, reúne los poemas escritos principalmente en esperanto durante los años 2005 y 2006 en Japón, Taiwán y otros lugares, la mayor parte de ellos con versiones en español a pie de página; hay, además, algunos poemas plenamente bilingües, escritos a la vez en español y en esperanto, y que aparecen página contra página como en Saturno, mi anterior libro de poemas.

Se
trata de la obra de un autor español al que todos conocéis, con un artículo final a cargo del poeta islandés Baldur Ragnarsson, editada por un rumano que vive en Rotterdam e impresa en Polonia (la cubierta, eso sí, es "made in Cantabria"). Como novedad, Eklipsas incluye 6 fotos de Kike Calvo, una de Ruth de Rioja, otra de Shigeo Hayashi (de 1945) y un dibujo de José Antonio Tàssies Penella.

Ahora bien, como de momento no se encuentra en librerías y no es probable que eso vaya a cambiar en el futuro, sólo puede adquirirse a través de los servicios de librería de diversas asociaciones de esperanto. En la de Rotterdam (la Asociación Mundial de Esperanto o UEA) el precio es de 9.90 €, con descuento de una sexta parte a partir de al menos 3 ejemplares enviados a la misma dirección, lo que no incluye gastos de envío. Aquí podéis encontrar las direcciones de correo electrónico o de página web de algunos de esos servicios de librería:

En España:

l.puig@esperanto.cat (tel. 93 710 96 36)

libros@esperanto.es

En Portugal:

portugala@esperanto.web.pt

En Bélgica:

www.esperanto.be/fel (hay que hacer clic en "Retbutiko")

En EE.UU.:

http://www.esperanto-usa.org/

En Japón:

esperanto@jei.or.jp

En todo el mundo, por medio de la UEA (se les puede escribir casi en cualquier idioma):

libroservo@co.uea.org

Si alguien realiza un pedido, que por favor me informe de cómo ha ido la cosa, si está satisfecho con el servicio etc y, sobre todo, de si le gusta el libro.

7.7.07

nariz rota

Como sé que alguno no apreció o no entendió la chorrada sin paliativos en que consistía mi última entrada (al fin y al cabo, no viene mal hacer el payasete de vez en cuando), os sorprendo ahora con una noticia verídica: ayer por la tarde me rompí la nariz. No temáis, sólo me la rompí un poquito. La noche anterior, la del jueves, había vuelto a casa supercansado a eso de la una gracias a un hijoputesco retraso en el aeropuerto de Bruselas debido, según comentarios de una pasajera, a los primeros ensayos para la huelga de Brussels Airlines del día siguiente. Pues bien, el viernes, mientras Chen y yo practicábamos para recuperarnos el saludable deporte nacional de la siesta, recibí en el móvil una llamada de mi amigo Felip; como ya antes había recibido en el fijo otra de Paco, y para no despertar del todo a Chen, me levanté lo más rápidamente que pude con el móvil en la mano, de modo que tropecé (supongo que con alguna chancla), yo, que no necesito que me empujen para caerme en cualquier sitio, y me golpeé la nariz con un mueble bajo de madera que acechaba en medio de la habitación. Empezó a brotar sangre por el corte producido en el lugar del golpe así como por las dos narinas u orificios nasales externos aunque, como le dije a Chen en el taxi camino de La Paz, más sangra un cerdo cuando lo sacrifican. Tras haber limpiado y taponado las hemorragias, habíamos ido primero al ambulatorio más cercano, donde me hicieron perder el tiempo sin atenderme debidamente, y luego de allí a La Paz, a Urgencias. Como no era muy grave la cosa, me tocó esperar unas cuantas horas hasta que el joven y competente especialista maxilofacial examinó esa parte tan característica de mi cara, me dio algún que otro punto con anestesia local y luego me fue recolocando los huesecillos y el cartílago en su sitio como si estuviera modelando un muñeco de plastilina, mientras me preguntaba sí oía el “cric-crac” propio de semejante trabajillo de artesanía sanitaria. Reconozco que me encantan ese tipo de manejos, tanto en el dentista como en la peluquería (a la que he ido, por cierto, esta misma mañana). Salí del hospital con la nariz vendada, como lejano eco del protagonista de la película de Aki Kaurismäki “Un hombre sin pasado”. Por la calle la gente se me quedaba mirando, y todo por culpa de la nariz, igualito que en Taiwán, con la diferencia de que aquí los viejos (acostumbrados a todo tipo de percances y achaques) me miraron menos que jóvenes y niños, mientras que allá lejos lo hacía casi todo el mundo por igual. En fin, vaya forma de empezar las vacaciones de verano. Digamos que no viene mal como recordatorio de nuestra vulnerabilidad, de la imposibilidad de que nunca se tuerzan los planes, y del precario e interesante equilibrio entre el deterioro natural del organismo y su todavía sorprendente capacidad de regeneración. Por momentos me acordé de cuando, en enero del 2004, me cortaron 70 cm del intestino grueso para solucionar definitivamente la tendencia a producirse vólvulos del colon (megacolon dolicosigma). Anoche, y pese a los medicamentos recetados, no he podido dormir bien. Hoy estoy mejor, ya no me duele, aunque, con la nariz hinchada y enrojecida (además de dos pequeños moratones, uno en el párpado y otro en el pómulo izquierdos, unidos formando un 7 ó una J), voy hecho un cromo, por no decir un cristo, si tenemos en cuenta la operación del intestino de hace 3 años. Decía Chen que parezco una víctima (“un víctimo”) de malos tratos… Como digo, no es muy grave; el lunes he de volver a Urgencias para que rematen la faena y me digan si hay que hacer algo más. Me ahorro la ordinariez de sacarme una foto escabrosa con la cámara digital para colgarla en el blog (a propósito, Menchu, es una Olympus FE-220 7.1 megapíxel), y en su lugar os pongo una de la reciente estancia en Taiwán, en la que podéis apreciar la serena y singular belleza de mis facciones. Aprovecho para desear a Samuel un feliz cumpleaños y, a los demás, un espléndido San Fermín.

1.7.07

policía vasca en Hong Kong

No todos los que leáis esto seréis españoles, así que me permito explicar que, en vasco, "ertzaina" (pronúnciese más o menos [erchayna]) significa "agente de policía", en concreto de la policía vasca o Ertzaintza. Pues bien, cual no sería mi sorpresa al descubrir a la vuelta de Taiwán que la policía vasca tiene aviones propios e incluso una oficina de atención al público en el aeropuerto internacional de Hong Kong:

Por si no se distingue bien, aquí tenéis la prueba irrefutable de que no os estoy tomando el pelo:


Como véis, lo escriben en inglés y en chino para que se enteren todos menos los españoles, bastante torpes por lo general para esto de los idiomas.

No hay día que no aprenda uno algo nuevo...

a vista de pájaro

Esta entrada va dedicada a quienes, como Nuria hoy o mañana (en su caso de Nueva York a España) tienen que volar; a quienes les gusta o les gustaría hacerlo; y a mí mismo, que también vuelo mañana, pero a Bruselas para trabajar.
Qué mejor clase de geografía que ver la curvatura de la tierra y los pliegues del terreno desde un avión, a vista de pájaro...

En los aviones, aparte de leer o (cuando viajo acompañado) charlar con la persona que viaja a mi lado, me gusta mirar por la ventana, tanto al cielo, a las nubes, como al terreno que sobrevolamos. Estas fotos son del 12 de junio, del larguísimo vuelo entre Hong Kong y Fráncfort, por encima de gran parte del continente euroasiático, la meseta del Tíbet (echad un vistazo en un atlas y poneos a pensar qué parte de Europa Occidental cabría en esa meseta).

Una tras otra se suceden innumerables cadenas de montañas, lo suficientemente altas o frías como para seguir todavía cubiertas de hielo o nieve. Entre ellas, valles y más valles en los que, a veces, desde lo alto, adivino un río, una pequeña población aislada de los valles precedentes...

De los páramos o desiertos se pasa, abruptamente, a cordilleras escarpadas...

... realmente escarpadas, quizás estribaciones o antesala del Himalaya. Os dejo con las imágenes, que seguro que sugieren más que mis pobres y torpes palabras...

11.6.07

felices sueños

Es nuestro último día en Pingtung. Mañana regresamos a Madrid, en un largo, larguísimo día de treintaytantas horas (debido a que volamos desde oriente hacia occidente), de las cuales unas 20 las pasaremos metidos en los aviones de los 3 vuelos: Kaohsiung-Hongkong, H-Fráncfort, F-Madrid.

Con esto terminan cuatro semanas, casi un mes, sin teléfono móvil (eso yo, porque Chen sí lleva el suyo aquí en Formosa, claro), con acceso a internet cada dos o tres días (lo reconozco, estoy enganchado), con una escapada de varios días a Kenting... Ahora que lo pienso, como ya casi no escribo y me limito a colgar en el blog fotos de viajes, comidas (raras), amigos y cosas (también raras) que nos suceden, probablemente os dará la impresión de que nuestra vida es una fiesta continua. Como es natural, nosotros también tenemos nuestros problemetes y problemillas, incluso en estas tierras tropicales. La vida, vivir, es relacionarse: con la familia, colegas, vecinos, amigos; con la pareja o con uno mismo. Las relaciones no siempre son fluidas o ligeras, en fin, nada que no sepáis ninguno por vuestra propia experiencia; por eso me ahorro ese tipo de historias en el blog, para no aburrirnos.

Si vais al blog, veréis que he añadido etiquetas o "tags" a casi todas las entradas. Eso significa que debajo de cada entrada o artículo encontraréis una serie de palabras clave, como "viaje", "templo", "comida" o "poesía". Pulsando o haciendo clic en una de ellas obtendréis todas las demás entradas que comparten esa misma etiqueta. Por cierto, si alguien sabe como añadir en la columna de la derecha de Blogspot, debajo de Enlaces, Anteriores y Archivos, una nueva rúbrica para esas Etiquetas, decidme cómo se hace.

Tengo fotos de los últimos días que no puedo subir porque el ordenador desde el que os escribo, en la escuela de Chen, no acepta el USB. No importa; otro día, con más tranquilidad, iré poniendo más fotos. De hecho, tengo la intención de irlo haciendo también con las entradas más antiguas, de cuando aún no teníamos cámara digital.

Bueno, os dejo seguir durmiendo (son las cuatro y pico de la madrugada allá en Hispania).

Felices sueños. Nos vemos pronto. Besos y abrazos,

Jorge y Chen

31.5.07

vistas desde nuestra "suite"

En primer plano, la barandilla; tras ella, a la izquierda, la costa rocosa con la gran roca llamada Cabeza de Nixon.


Enfrente, varios chamizos y un viejo búnquer.


A la derecha y a lo lejos (bueno, cinco minutos a pie), la playita.


Vista desde dentro: leyendo el Taipei Times.


Sobran las explicaciones.

motos... y camino de Kenting

Ver a una madre con sus dos o incluso tres hijos a lomos de una moto es algo muy habitual en Formosa.


Esta toma es desde el coche, camino de la localidad playera de Kenting, en el sur de la isla. El chaval se tapaba la cara o se cachondeaba conmigo.


En esta pensioncita u hotelito (en el segundo piso) nos quedamos un par de noches.


El colmo de lo pijo en Kenting son las pensiones en supuesto estilo griego, en concreto del mar Egeo: blancas y con adornos en pintura azul. El colmo de lo raro supongo que lo eran mis pintas de guiri despistado (ah, no se ven mis chanclas nuevas).


Chen se moja los pies la primera tarde; yo lo hice tres veces, y con la cabeza bajo el agua, para aprovechar el viaje y dar envidia a los sufridos amigos de Madrid.

nosotros y nuestra vida en Pingtung y Kaohsiung

Por fin podemos mostrarnos tal como somos, brindando con cerveza en un restaurante de comida japonesa en Kaohsiung al que fuimos con un amigo, Corey.


En Pingtung, en un concierto nocturno de un grupo aborigen.


Regalito para Charlotte: una cabra en el tejado, pero taiwanesa (hay muchas).

El pajarito en el hombro de su amo, en una casa de comidas, como al parecer acostumbraba a hacer mi abuelo con un cuervo...


Chen al volante, y sonriendo, como siempre (las dos cosas).

24.5.07

otras cuatro fotos variadas

Seguimos con el reportaje:

De nuevo la escritura china, los abigarrados carteles multricolores en una calle cualquiera de una ciudad de medianas dimensiones, una tarde de lluvia...


Otra calle, una tarde soleada y calurosa... Y las motos, claro.


Esto es un regalito para Lourdes, un cartel en la facultad de la Universidad Wenzao donde tengo que dar un par de charlas sobre mi trabajo en la UE.

Aprovecho para poner la foto del candidato perfecto para las elecciones municipales del domingo:



Bueno, como la palabra WHITE indica, se trata de publicidad de cremas para blanquearse la piel, todo lo contrario que en la vieja Europa, California, Australia y otros purgatorios playeros.

23.5.07

tres fotos de Pingtung

Hola a todos desde Formosa,

Sabemos que os faltan noticias nuestras desde hace una semana larga (por cierto, me veo obligado a buscar palabras sin tilde), pero hoy por fin puedo enviaros algunas fotos con variados temas acerca de nuestra vida cotidiana en Pingtung.

La omnipresente escritura china en la pantalla de los telediarios.


Mi sopa favorita, de almejas con jengibre y cebolleta en un caldo casi tan transparente como el agua.

Nuestra amiga Kiki oficiando de peluquera en el local que, tras la reciente reforma, ha quedado perfecto.

En la siguiente entrada os presento otras cuatro o cinco fotos.

Por otra parte, a la derecha de estas entradas, en la columna de enlaces (o links) se encuentran dos acerca del tiempo que hace por estas y por aquellas tierras (los he llamado meteofilm).

8.5.07

primavera en Taiwán

El martes que viene, 15 de mayo (San Isidro en Madrid), Chen y yo nos vamos a Taiwán, por vez primera para mí a estas alturas del año. Volveremos unas 4 semanas más tarde, el 12 de junio, con lo que me ahorraré asistir a la campaña de las elecciones municipales y autonómicas y a las victorias anunciadas de Gallardón (el Alcalde-Faraón) y Espe...ranza Aguirre ("Espe... jode lo que somos"). La verdad es que en Madrid los partidos de "izquierda" se lo ponen bastante fácil al Partido Popular, pero, en fin, qué lejos me va a quedar todo eso allá en el trópico, a orillas del Pacífico.



Aquí os muestro una foto de Taiwán tomada desde un satélite. Son unos 400 km (la distancia entre Madrid y Badajoz) de norte a sur, con unos 23 millones de habitantes y más naturaleza de la que uno se imagina.



En esta otra foto la isla de Taiwán, o Formosa, aparece en tamaño más reducido al noroeste de un tifón. Es sólo para que os hagáis una idea de las dimensiones.

Seguimos en contacto. Feliz primavera a todos,

Jorge y Chen

26.3.07

migas mallorquinas





En realidad se trata de migas extremeñas en Mallorca, adonde, un año más, hemos venido Chen y yo a pasar una semanita con la familia. Las fotos que os muestro son, en primer lugar, de una coca de verduras, una bandeja de rubiols de cabello de ángel y un pan, todos ellos de la cocina de una de mis hermanas; en segundo lugar, de las papas de harina, postre extremeño que se toma frío, con leche y canela; luego se me ve a mí al mando de un supercaldero de migas, al lado de mis hermanas Beatriz y María José; por último, un plato de migas con su guarnición de chorizo, morcilla, panceta y pimientos fritos. Que aproveche, camaradas...